29/12/14

Espiraleando

A la chita callando, así en mis ratos muertos, sigo en mi empeño de deshacerme de tanto ovillo de lana a medias, colores sueltos y grosores desparejados. Hace unas semanas, empecé una espiral que estaba llamada a convertirse en chaleco circular para Lía. Una tira verde, un verde oscuro que no me hacía tilín pero del que tenía tres madejas enteras, y otra tira de colores varios en la gama del rosa-lila-morado y similares. Al tuntún, acabar una hebra y empezar otra, la que fuera. Algunas lanas iban en hebra sencilla, otras doble, o incluso triple o cuádruple, lo que hiciera falta para tejer con el ganchillo de 5 mm



Y sí, al final salió el chaleco. Que me da por pensar que el día que ya no le valga se le cosen las aberturas y se reconvierte en cojín... Mientras tanto, para abrocharlo un botón bien chulo (gracias Mónica!!)



Y seguía sobrando lana, así que otra espiral y boina a juego ¡que no se diga!





Y aún queda algo de lana de varios tonos de rosa-violeta-morado, y un bastante de verde, y ya no sabe una si seguir conjuntando prendas o cambiar el chip!!



La intención es que le sirva allá en primavera, cuando un chaleco de lana sea abrigo suficiente para andar por el mundo, y a juzgar por cómo le queda hoy por hoy encima del pijama... creo que vamos bien!



7 comentarios:

  1. Me encanta!!! Y le queda precioso!

    ResponderEliminar
  2. Que chulo! Haces cosas más chulas tú para gastar restos que yo comprando la lana a propósito!

    ResponderEliminar
  3. Por favor, ¡qué mona! Alucino con lo que haces con restos de tela. ¡Me encanta!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. "Con restos de lana", quise decir. Obsesionada estoy con las telas XD. ¡Felices fiestas!

      Eliminar
  4. Qué chulada! Qué bien has aprovechado los restos!

    ResponderEliminar
  5. Es precioso! Yo quiero hacerle algo parecido a mae pero en tela... que eso de las lanas no lo controlo yo nada

    ResponderEliminar

Di algo, no te cortes... ¡que estamos en confianza!