Debe de ser cosa de las hormonas o algo, porque si no no lo entiendo. El caso es que me pasé la mayor parte del embarazo cosiendo cosas para el bebé o para sus hermanos, pero los últimos días me apetecía un montón coser para mí. ¡Y ya sabéis que soy poco dada a no hacer lo que me apetece si nada ni nadie me lo impide! Pues ahí estaba yo, fuera de cuentas, rescatando del montón de cosas empezadas una falda siri. Otra. Y otra vez para mí. Porque no sé si yo lo valgo, pero sencillamente de vez en cuando me da la gana!
La primera siri me resultó tan cómoda, tan agradecida, tan tan tan... tan perfecta, que llevaba desde entonces con gana de otra. Y se me había metido en la cabeza hacerla de pana roja (la del
abrigo de Nel, como no tenía ni idea de cuánta iba a necesitar cuando la compré, resultó que compré muchíiiiiisima!). Pues busqué telas con qué combinarla, y encontré una loneta y un fatquarter de tela batik que me gustaron para la ocasión. Y después de revolver todas mis existencias de botones, di con un par de botonazos enormes negros que quedaban tan bien... sobre todo del lado del batik...
Me tocó cambiar un pelín la forma de la solapa para que cupiera en el fq, y hacer una cara de la falda de dos piezas para que la pana me alcanzase, pero mereció la pena de sobra porque... ¡¡¡me encanta mi falda nueva!!!
Ahora viene la confesión: el bajo está sin terminar, simplemente remallada la pana. ¿Por qué? pues porque valorar el largo de una falda cuando tienes que ponértela por debajo de un bombo de 41 semanas no es que sea muy fácil, así que dejé ese remate para una ocasión mejor, sin bombo. Lo mismo que la foto con relleno. Eso sí, ya sabéis cómo va esto de los bombos... cuando desaparecen dejan en su lugar un pequeño personaje que exige atención a tiempo completo, así que no prometo que la foto (ni el bajo terminado) estén disponibles antes de la primavera!
Y con esto me apunto a la primera cita de costuras egoístas con
RUMS España, que semana tras semana nos meterá el gusanillo de mimarnos un poco ¿no era justo lo que necesitábamos? Pues ya sabéis, cada jueves podemos pasarnos por allí para ver las costuras autodedicadas de unas y otras... para inspirarnos... para animarnos... ¡para disfrutar!