20/7/12

No te olvides de jugar... castillo ¿medieval?

En alguna de las unidades que trabajaron en clase de Nel uno de estos años hablaron de la Edad Media. Fascinante, no? Caballeros, caballos, castillos, escudos, caballos, lanzas, fosos, caballos... "mamá, a que en la Edad Media ya existían los caballos?"...

Cuando me pareció que empezaba a confundir la Edad Media con un certamen de hípica, decidí intervenir y darle un poco de protagonismo al castillo. Porque me encantan, entre otras cosas. Y por aquí no abundan :S

Así que agarramos una caja de cartón (ay, qué maravilla de cosa, una caja de cartón!) y cuatro tubos del papel higiénico (ay, qué otra maravilla!) y empezamos a diseñar.



De verdad de la buena que "esa marca de impresoras" no nos patrocinó el castillo, pero era la caja más atamañada que teníamos.



Pusimos una bandera roja en una torre (que casi no se ve en la foto...), decoramos un poco las ventanas, nos curramos bastante el mecanismo del puente levadizo (en su día tuvimos un promontorio de cartón con foso alrededor en el que encajaba de maravilla, pero no podemos guardar todos los cartones del mundo para siempre, no? ), hicimos un pasillo por las almenas para que caminen los vigías (o Dora la exploradora, que fue la inquilina principal) y pusimos unas escaleras para subir. Porque Dora no vuela, eso lo dejó Chus muy claro.



Para bajar no son las escaleras, para bajar... tenemos barra!! Sí, como en los parques de bomberos, qué pasa! Que la Edad Media también la hay que modernizar un poco, no?


Lleva con nosotros más de año y medio, y aunque las torres amenazan ruina y las almenas están dobladas pa todas partes, sólo de pensar en que se lo tire... ¡me preparan un motín de agárrate!

19/7/12

Pantalón para Nel, corto y con bolsillos. ¿Pantalón para Nel corto con qué? ¿Pantalón para Nel cómo? ¿Pantalón para quién? Digamos pantalón...

Mi intención era hacer un pantalón corto y con bolsillos "más o menos tradicionales" para Nel. Algo más o menos así:





Y la cuestión era hacerlo "resurgir de las cenizas" de este pantalón de papá, que estaba roto por la entrepierna:





Primer error: pensar que tienes tan claras las intenciones y que la cosa va a ir rapidita.

No había ni siquiera dibujado el patrón entero cuando me di cuenta de que no me apetecía nada coser unos bolsillos "más o menos tradicionales" para Nel. En principio ningún problema, excepto que los bolsillos "más o menos tradicionales" no requerían otros aportes de tela, y la nueva idea sí.

Segundo error: dejar de lado el patrón a medio hacer para buscar tela que sirva para el apaño. ¡Date prisa con las telas y termina de dibujar el patrón, hermosa, que todavía está a medias en la mesa del comedor y Chus se levanta de la siesta de un momento a otro!

¿cómo puede estar taaaan arrugada una tela que fue funda de una tabla de planchar???


Una vez me decidí por esta tela y terminé el patrón (bueno, o al revés, iba tanto de una cosa a otra que ya ni sé lo que ocurrió primero, si la tela la elegí para el patrón o el patrón lo hice para la tela) empezó lo divertido: ¡¡cortar!!


Tercer error: seguir considerando que cortar es tan divertido, cuando ni siquiera te paraste a pensar seriamente si lo que quieres hacer es realmente lo que quieres hacer.


Y a medida que cortaba, me parecía taaaan corto, una pernera taaaan corta, una costura taaaan corta, una pereza taaaan grande, y unas ganas de pantalones largos taaaan locas... que decidí que iba a hacer media pernera más. Así, por las buenas.

Cuarto error: permitirse cambiar de idea con la tela ya a medio cortar.

Podría haber aprovechado la tela mejor si los pantalones hubiesen sido pensados como largos desde un principio, podría haber sacado todas las piezas sin necesidad de que cundiera el pánico, pero eso no va conmigo. A mí me va la marcha.

Quinto error: querer apañarse con lo que hay en casa cuando las nuevas novedades incorporadas al patrón van pidiendo cada vez más y más materiales. Como ya no iba a poner bolsillos "más o menos tradicionales", la versión que planeaba hacer necesitaba aporte de otras telas. Y como empecé a cortar pensando en pantalón corto, necesitaba otros aportes de tela para las piezas que habían dejado de "caber" en el pantalón de papá original. Como no tengo tienda de telas por aquí, tenía que sacar todos esos aportes de mi adorada bolsa de retales. Y conseguir algo más o menos coordinado, o por lo menos telas que pudieran convivir bien, sin darse bofetadas ni ofender a la vista. No lo encontré, así que deseché la tela que había elegido y la cambié por esta otra (¡gracias, Paquete Viajero!) de la que sí que tengo suficiente para todos los trozos que se tercien.



... Peeeeero... tela nueva, requería bolsillos nuevos. Mi gozo en un pozo, los bolsillos tan primorosamente diseñados para la anterior tela ya no me gustaban usando esta. Quería otra cosa. Volví a cambiarles el diseño, para intentar unos en forma de bandera pirata ¿llega a intuirse la forma de bandera?



Al final los pantalones existen, que no es poco, aunque ya no sean ni cortos ni con bolsillos "más o menos tradicionales". Bueno, bolsillos sí que tienen, aunque todo parecido con el diseño inicial sea... inexistente.
Por delante... y por detrás

¡Ah! y en el fragor de la batalla, los que iban a ser pantalones para Nel decidieron convertirse en pantalones para Chus sin que nadie se diese cuenta... hasta la hora de probarlos. Cosas que pasan...

Sexto error: ponerle nombre al destinatario de un pantalón antes de haberlo terminado. El destinatario previsto incialmente se ofende al verse despojado de su trofeo, y el nuevo agraciado se mosquea porque "eso no es para mí, yo quiero los míos, no los de Nel".


A Nel le quedan cortos (tipo pirata... ¡qué menos!) y un pelín estrechos en el culo, así que le dejaré que los use este verano los días que refresque, pa que no se queje. A Chus le quedan algo grandes... pero eso lo arregla el tiempo!!


Conclusión: acabo de perfeccionar hasta límites insospechados mi método tradicional. Y la capacidad de improvisación sigue ahí, vivita y coleando. Otra cosa no tendré...

¿Qué buscabas para dar conmigo?

Aunque yo soy más devota de san Diógenes, está claro que san Google también es una maravilla. Y no sólo por las cosas que buscas en él y las encuentras a la primera, sino más bien por las cosas que encuentras cuando buscabas algo que no tiene nada que ver. Ese factor sorpresa que hace que te quedes con la misma duda que tenías al principio, pero dónde va a parar, mucho más entretenido que buscar en una enciclopedia o preguntar a alguien.

Porque a ver, buena gente, ¿de qué calibre fue la decepción cuando aparecisteis aquí buscando estas cosas??

"camiseta una hormiguita en la patita" mira que me van las camisetas, pero nunca hice una con patas. Y mucho menos con hormigas en las patas. Ni siquiera sabía que eso era una canción hasta que alguien aterrizó aquí buscando la camiseta (y claro, me picó la curiosidad, y esta vez san Google me llevó directa a la fuente de sabiduría)

"camisetas con manos" ¡más de lo mismo! Me van las camisetas, y me encantan las manos, pero todavía no las mezclé. Eso sí, la idea me la apunto para ya mismo!!

"como deformar botellas de cristal" ... mmmm... no. Va a ser que no. Si hablamos de cómo vaciar botellas de cristal, algo de idea sí tengo. Incluso vaciar botellas de plástico. Y deformar botellas de plástico también puedo. Pero deformar las de cristal... sólo se me ocurre tirarlas al suelo, y eso te prepara un sarao en la cocina que pa qué!

"ibias lejano oeste" mira que hay un blog super chulo y bien hecho y con experiencia y fama y de to que no sólo trata de eso, sino que se llama así, ¿cuántas páginas de google hay que andar para llegar aquí buscando esto?

"reposacabezas para playa" la idea no parece mala, pero yo hace un año que no piso la playa... y no me acuerdo de cuándo intenté reposar la cabeza en ella ¡yo siempre fui directa al agua o a rebozarme de arena con los peques!

"tubo de pasta de dientes" ¡si se enteran los de colgate claro que me cuelgan! ¡anda que no hay tubos de pasta de dientes en el mundo mundial... para llegar a uno terminado, sin fondo y sin ni siquiera un buen capital dentro!!

"tecnología circuitos eléctricos con canicas" nonononono, mis circuitos con canicas son para niños. Nada de tecnología, ni muchísimo menos electricidad, que siempre que me saltan los plomos coincide que tengo la lavadora puesta y es un tinglao


"bizcocho con huella de pie" vale, a ti tengo que darte la razón, alguna vez tuve la mala pata de probar bizcochos tan tiernos, esponjosos y jugosos como estos. Pero con lo poco que me gusta el queso... JAMÁS probaría un bizcocho en forma de pie. He dicho.


(Títulos de crédito: la idea de ir recopilando los itinerarios curiosos que alguien siguió para llegar al blog se la copio a Una más del batallón, que de vez en cuando publica unas entradas desternillantes con estas cosas. Yo no tengo ninguno tan espectacular como los suyos -por ahora- pero quiero empezar a recopilarlos poco a poco, a ver qué pasa...)

17/7/12

La cartera de papá

No recuerdo cuándo le hice a Carlos la primera cartera (o debería decir billetero? da igual, yo siempre lo llamé cartera...), pero sé que fue hace unos cuantos años, y desde entonces yo le fui haciendo todas las que usó. Que fueron varias, porque están hechas de papel y por muy forrado en plástico adhesivo que esté, tiene una vida útil de 3 años como mucho.

Esta fue la primera, con un papel de regalo de barcos que como me encantaba a mí, no le di opción a rechazarlo:



Y vista abierta: por fuera, por dentro, y con el portafotos desplegado:


Por dentro lleva algunas zonas forradas de papel de seda arrugado en lugar del papel de barcos, porque si no lo veía muy cargado. Y el portafotos con el fondo blanco, que en realidad es una tontería porque con las fotos puestas no se ve y es una pieza más a pegar para nada.


La siguiente que le hice era de papel de embalar marrón, con una hoja de roble por delante y una de avellano por detrás (o al revés, quién se acuerda!), esa la tiramos cuando empezó a romperse, no quedó imagen.

Luego le hice la que usa hasta ahora. Sé que fue algo después de septiembre de 2009, porque el periódico que usé era de esa fecha. El día no lo sabemos, porque entre pliegues y demás no sale por ningún lado. Son las páginas de la bolsa, porque es una de sus aficiones. Y está hecha un asquito, porque el papel es lo que tiene: no dura mucho.



Abierta se ve así (y está en uso, con fotos y todo!!):



Ahora le hice esta otra, con las páginas del tiempo de dos periódicos de hace casi un año. (mmm sí, tengo en casa un puñao de periódicos de hace un año... porque aquí no venden prensa y siempre viene bien el papel de periódico cuando necesitas proteger una mesa, o algún apaño de esos, así que tengo algunos en la terraza y cuando se me acaban traigo unos cuantos de casa de mis padres). Eran del 22 de julio y el 3 de agosto. Queda el dato para la posteridad. La meteorología es su otra gran afición, y ya le tocaba. Aunque estoy pensando que... con lo poco que le gusta el calor... tendría que haberme esmerado en buscar un periódico de invierno ¡¡cada vez que vea esas máximas de 41º le va a dar mal!!



Es la primera de la que tengo foto así, nuevecita, sin deformar ni pelarse las esquinas ni deshilacharse la costura!

Abierta:



El formato es el mismo de las anteriores, porque está acostumbrado a ese reparto del espacio y para qué marearlo, y ... porque ya tengo la plantilla perfeccionada y no me lleva nada de tiempo hacerla. Sacar una plantilla nueva me lleva un ratillo, y más aún optimizar el papel para que se coloque cada cosa en su sitio a base de pliegues, con el menor número de piezas posible (así aguantan más).

Este es el despiece, son sólo cuatro cortes de papel, aunque para el mayor hay que unir folios, y dos trozos de plástico transparente (forro de libros no adhesivo, doble capa):



Además es un formato bien chulo, con sitio para todas las tarjetas-carnets-milongas, compartimento casisecreto detrás del monedero, y hasta dos portafotos para llevar a la family!!

14/7/12

¡¡Huellas de pie!!

Llegó el momento de desvelar el misterio...

El viernes por la mañana salimos de casa contentos, con nuestra bolsa de huellas en cartón y nuestra bolsa de... ¡pintura!



Y nos dirigimos al colegio ¡sí, al colegio, en julio, somos así!

Teníamos algo de ayuda, y muchas ganas. ¿Ganas de qué?

¿ayudantes? ¿seguro?

 
Ya dije que hay propuestas que no se pueden rechazar tan fácilmente, y la propuesta era ni más ni menos que pintar en el acceso al patio un caminito de huellas verdes y amarillas que indiquen a los peatones -sobre todo a los peatones pequeños- por dónde ir para no tener malos encuentros con los coches. En este cole el acceso de coches y peatones comparte espacio, y una de las medidas para prevenir disgustos es este sendero, que nos lleva directos a la acera, que además se va a proteger con una serie de pivotes, o bolardos, o no sé exactamente qué.

Y así dejamos la obra:


desde la verja de la entrada, sigue el camino de huellas!
y entonces el camino se bifurca:
verde hacia el cole, amarillo hacia el museo


Por cierto, las huellas son sólo verdes y amarillas porque hay intención de relacionarlas con los conceptos más básicos de educación vial: el color que permite el paso, y el que permite pasar con precaución ¡de ninguna manera podíamos pintarlas rojas! El camino verde lleva a los niños a la entrada, y el amarillo al público en general al museo (próximamente tendrán una M pintada... cuando seque el amarillo!). Porque en este cole tenemos de todo, hasta un aula-museo de la Escuela Rural!!



Ahora sólo falta esperar a que en septiembre sean evaluadas por los usuarios... pero para eso antes hay que seguir disfrutando el verano, que parece que empieza a animarse!

así quedaron mis plantillas!!
y así de contentos los ayudantes, con su recompensa!!

13/7/12

El que hizo un cesto, hizo un ciento

(dándole bringas y tiempo, que dicen por aquí!)

Pues sí, hoy cestos. El año pasado hice un curso de cestería que organizó el ayuntamiento, y aunque el curso era de cestos tradicionales, de madera de avellano, hubo tiempo para todo y... bueno, voy a empezar la casa por el tejado: el profe como curiosidad nos enseñó uno de los cestos que hace su mujer, con cuerdas de las pacas de hierba, y... tenía que probar, vamos hombre, me iba a quedar yo con la intriga!! No perfeccionaré nunca ninguna técnica, pero probarlas las pruebo todas.

Estos son algunos ejemplos de lo que se consigue colocando las cuerdas adecuadamente:



El primero que hice fue redondo, como el que el profe nos enseñó, y los calados se los puse más que nada por probar qué podía hacerse aparte de seguir aumentando.

Después pensé que uno alargado y bajo, tipo bandeja, podía tener bastante utilidad. Eso, y que necesitaba comprobar que podía hacerlo en forma ovalada.



Y como sí que pude, decidí que lo siguiente era uno cuadrado. A ver si las esquinas salían...



Salieron, aunque no muy bien. No volví a hacer otro con esquinas, pero sí que me quedó bastante claro lo que hay que modificar para que salga mejor el próximo. Entre otras cosas... contar las vueltas de cada lado, para evitar trapecios indeseados :P De todas formas, con todas sus imperfecciones ¡es el que más usamos en casa!



Los materiales a utilizar son muy sofisticados... tanto como esto:


Un gancho de metal fino pero firme (en realidad el principio del primer cesto lo hice apañándome con un ganchillo grueso, luego el profe se apiadó de mí y me hizo el gancho... que dónde va a parar, lo hace mucho más fácil!!) y un buen montón de cuerdas (con esas de la foto no alcanza para un cesto normalín, pero es que si pongo el montón entero no se ve el gancho!)

Y el único truco es la paciencia. Bueno, y no ser muy escrupulosa con la manicura, porque las uñas no siempre salen airosas y las yemas de los dedos se resienten un poco. Como no aspiro a ganarme la vida como modelo de manos... no me importa! No es un visto y no visto, pero se puede hacer a ratos sueltos y tampoco necesita mucha concentración. Pa entendernos, es apto para la peli de la noche, por ejemplo.

Hay quien consigue cuerdas de distintos colores, no sé, yo tengo un par de ellas azules, pero como no me dan para nada interesante (ni siquiera para una vuelta en un cesto) ahí siguen. También hay quien compra la cuerda nueva para esto, pero a mi manera de ver eso le quita la mitad de la gracia. Con las cuerdas usadas de las pacas tienes que lavarlas primero (quitarles todas las briznas de hierba y luego darles un remojón para quitar el olor a cuadra... que lo traen...), y ya están cortadas así que hay que empatar trozos a menudo, pero... jolines, son gratis, y estamos reutilizando residuos en lugar de producirlos!!
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